Conoces muy bien ese dolor de cabeza punzante, ese dolor insoportable que puede durar horas: una migraña. Cada ataque de migraña presenta uno o más síntomas diferentes en cada persona, y lo mismo ocurre con los desencadenantes. ¿De qué hablamos? De ciertas situaciones o momentos que pueden desencadenar un ataque de migraña, todos con un elemento común: un estado alterado de conciencia. Mujeres, deben saber que tienen más probabilidades de sufrir migrañas que los hombres por una razón muy simple: las hormonas. El desencadenante más potente de la migraña es, sin duda, el ciclo hormonal femenino.
Más concretamente, el responsable es una disminución de los niveles de estrógeno al final del ciclo menstrual, razón por la cual algunas mujeres solo experimentan ataques de migraña justo antes o después del primer día de su menstruación. Pero además de estas migrañas menstruales, la mayoría de las mujeres experimentan ataques no relacionados con este período del mes. Muchas personas con migrañas experimentan ataques relacionados con cambios en su estilo de vida, ya sean personales o profesionales. Estas migrañas pueden desencadenarse por estrés o malestar, o, por el contrario, por una relajación repentina, por ejemplo, al comienzo del fin de semana, o incluso por dormir demasiado o muy poco, o un cambio en la dieta.
El estilo de vida también influye, con factores contribuyentes bien conocidos. Estos incluyen el exceso de trabajo, el esfuerzo físico inusualmente intenso y el consumo de ciertos alimentos o estimulantes como el chocolate, las carnes procesadas, el tabaco, el café o el alcohol. La estimulación sensorial también se encuentra entre los desencadenantes más frecuentes de las migrañas. Por lo tanto, tenga cuidado con el calor y la luz brillante, los ruidos fuertes, los vientos fuertes y los olores intensos. Y recuerde que esta recomendación también se aplica a las condiciones climáticas, como una caída repentina de la presión atmosférica, que puede indicar lluvia.
Para identificar sus posibles desencadenantes, ¿por qué no llevar un diario de migrañas para registrar sus ataques e identificar cuáles debe evitar? Sin embargo, tenga cuidado de no adoptar estrategias de evitación demasiado drásticas, ya que esto podría aumentar su sensibilidad a cualquier cambio, por pequeño que sea. Generalmente, basta con mantener un horario de sueño regular, no saltarse comidas, mantenerse bien hidratado y evitar actividades extenuantes. Sin embargo, es importante recordar que el desencadenante no es la causa de la migraña, que suele ser genética, ya que se trata simplemente de un factor que afecta a quienes ya tienen predisposición. Es importante que consultes con un profesional de la salud para determinar la causa exacta.
Alexandra BRESSON
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